Seamos sinceros
En Sevilla, el exterior no perdona.
Cuarenta y tantos grados en agosto. Sol de la mañana a la noche. Una piscina que salpica. Y el invierno, que aquí también llueve.
Una madera cualquiera se agrieta, se astilla y pierde el color en dos temporadas.
Por eso trabajamos con materiales pensados para esto. Y los fijamos para que no se muevan.
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01
No resbala.
Acabados antideslizantes. Importante si hay piscina. Todavía más si hay niños.
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02
Aguanta el sol.
Resistente a los rayos UV y a la humedad. Conserva el color mucho más que una madera sin tratar.
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03
Sin tornillos a la vista.
Sistemas de fijación ocultos. Queda limpio y nadie se engancha un pie.


